diumenge, 17 d’agost del 2014

Capítulo 3.

Narra Harry.
___, esa chica en verdad me gustaba. Me gustaba su forma de caminar, como arrugaba la frente cuando estaba enfadada y, aunque no lo creáis, me gustaba su carácter era la típica chica dura pero yo sabía que en el fondo era una chica sensible que solo tiene ese carácter para protegerse. Estaba claro que ella nunca se fijaría en mi, yo soy nerd.
- Harry, ¿en que piensas? -dijo mi amigo Liam, también nerd como yo. Estábamos en su casa ya que teníamos que hacer un trabajo de química.
-En nada, bueno a ti ya te lo puedo decir -bufé- me gusta ____.- mi amigo abrió los ojos tanto que parecía que se le iban a salir de las órbitas.- Lo se ella no me querrá nunca, pero soñar es gratis.
- Harry no tienes que perder la esperanza, esa chica se dará cuenta del chico que eres algún día. -dijo Liam intentando apoyarme.
- Grácias, tu sí que eres un buen amigo.
Narra _____.
Ya eran las cuatro de la tarde y estaba haciendo deberes. Cuándo llamaron al timbre, me levanté y fui a abrir. Al abrir no me encontré a nadie, pero si me encontré con una nota en el suelo.
Se que lo quieres pero es mío no te acerques a él otra vez, puta.
xxAnónimaxx.
Decía la nota. De que hablaba yo no quería a nadie, a demás seguro que era alguien que se aburría y se pasaba el día viendo capítulos de Pequeñas Mentirosas. Así que pase completamente de esa nota escrita por una loca fan de MTV. Por fin acabé los deberes y fui a ver la televisión. Me dormí mientras veía Big Bang Theory. Al despertarme al día siguiente tenía mucho dolor de espalda, normal es que ese sofá lo tenía que cambiar. Me arreglé y bajé para coger el coche como cada mañana. Al querer encenderlo, no podía. Lo intenté reiteradas veces pero nada seguía sin funcionar. De repente oí como un coche se paró a mi lado. Era un descapotable rosa, como no de la puta de Sasha.
- Pobre ___, ¿qué se te ha roto el coche? -dijo ella riendo con malicia mientras sus dos perritos falderos, Ashley y Rose, lo hacían copiando a "la jefa".
- Sasha me harías el favor de cojer y seguir tú camino para ir a zorrear de buena mañana. -dije tránquilamente.
- Mira nena, a mí me vuelves a hablar así y te arrancó esos pelos color naranja tan feos.- ahí ya se me acabó la paciencia.
- Puta, coje y vete ya junto con tus dos perras, anda. - y a continuación le enseñé mi bonito dedo corazón. Ellas se hicieron las ofendidas y sin rechistar se fueron.
Por fin estaba tranquila para poder pensar que hacer ya que no funcionaba mi coche. Así que opté por ir caminando, cansado pero la única forma de ir. De mi apartamento a la universidad había como diez minutos andando y ya eran las ocho y veinticinco. Llegué que ya habían empezado las clases, así que me salté la primera hora, pasaba de que el profesor me echara la bronca delante de toda la clase. No quedaría bien en mi reputación. Fui hasta el comedor, nada más entrar ví a las putas de Sasha, Ashley y Rose y se me quitaron las ganas de entrar. Al final fui a la biblioteca sitio que nada más iban los nerds o los demás para pedirle los deberes a los nerds, así que yo destacaba. En una mesa al fondo ví a Harry y a sus amigo Liam ya que ellos empezaban una hora más tarde las clases. Otra vez me ponía nerviosa nada más mirarlo, joder yo no era así. Él pareció que se percató de mi presencia y levantó la vista encontrándose con mis ojos. Rápidamente bajó su mirada y siguió haciendo lo que estaba haciendo anteriormente. No se porqué pero sentí un pequeño pinchazo en mi corazón. Joder el hambre y los micro infartos que tenía actualmente no eran normales.
Me senté en una mesa apartada, cuando siento que una chica se sienta a mi lado. Era una chica medio rubia con el pelo que le llegaba un poco por debajo de los hombros, con ojos marrones claros y actitud como la mía.
- ¿Cómo te llamas? - le pregunté de repente. En un tono seco.
- Júlia, y ¿tú? - dijo en el mismo tono que yo, me caía bien.
- ___, ¿eres nueva? - pregunté, ya que no la había visto nunca antes por la universidad y a demás no me conocía.
- Sí llegué hace unos días. Me cambié de universidad ya que de la otra me echaron.- dijo en un tono despreocupado.
- Una chica mala, puedes venir conmigo y mis amigos somos algo así como los "oscuros" de aquí. Nos tienen miedo.- dije lo último susurrando.
- Bien, por fin encuentro a una chica que no es la típica plástica. - dijo bufando. En ese momento sonó el timbre que daba el inicio de la segunda hora de clases.
Las clases pasaron normal, nada que contar. Después de clases le dije a Júlia que viniera conmigo que le presentaría mis amigos. Los ví que estaban en una mesa del campus de la universidad. Júlia y yo fuimos para allá. Al llegar todos me miraron interrogantes, supongo que por ver que estaba con una chica que no eran mis amigas y no me estaba peleando.
- Ella es Júlia una chica nueva, Júlia ellos son Niall, Zayn, Perrie y Shana.- dije señalando a cada uno justo cuándo los nombraba.
- Hola.- dijo Júlia besando la mejilla de cada uno.- Tú eres muy guapete ¿no?.- dijo preguntándole a Niall con una sonrisa. Dios, esa chica me caía muy bien y cada vez más.
- Me lo suelen decir.- dijo Niall tan modesto.- Tú también eres muy guapa ¿no?.- dijo de la misma manera que Júlia.
- También me lo suelen decir.- dijo de la misma forma que Niall.
Estuvimos un rato hablando, y conociendo a Júlia. Se llamaba Júlia Freitas y tenía 18 años como nosotros. Ella estudiaba bellas artes. Después ellos se fueron yendo y yo como no tenía coche pues me fui caminando. Cuándo ya iba por la mitad del camino un coche se paró, en él iba Harry.
- ¿Quieres que te lleve?.- dijo Harry educadamente.
- De acuerdo.- dije, en parte porqué me daba flojera caminar más y porqué no se me empezaba a sentir bien con él a mi lado. Dios, que cursi quedaba eso.
Fuimos todo el trayecto en silencio cada uno sumergido en sus propios pensamientos. 
- Grácias Harry.- dije cuándo llegamos.
- De nada ___.- dijo mirándome con esos ojos esmeralda que me cautivaban cada día más. Ugh estoy extremadamente dulce hoy. Parezco un cupcake, pero de esos buenos con trozos de chocolate y... joder que hambre.
Bajé del coche y subí a mi apartamento. Hice mi rutina de todas las tardes. A eso de las diez de la noche llamaron al timbre. Me encontré con otra nota. Esta decía:
Te avisé, te dije que era mío pero tu no me has hecho caso. Hoy has estado muy acaramelada con él y él es mío. Vete a ligarte a otro, puta.
xxAnònimaxx.
Esta tía cada vez veía más capítulos de Pequeñas Mentirosas, se creía A. Y yo aun seguía sin entender de quien hablaba porqué a mi nadie me gustaba, no tenía los síntomas. Nada más me venían ataques de hambre urgentes y micro infartos cuándo estaba con Harry pero eso no significaba que me gustase. ¿No?.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada